viernes, 21 de mayo de 2010

The blower's daughter

¿Queréis oír algo increíble?
Hoy he vuelto a tocar la guitarra.
Esto huele a reencuentro con mi yo del pasado.
Vuelvo a enamorarme del primero que pasa, invento una historia palpitante a su alrededor. Luego me despido de él para siempre cuando dobla la esquina.
A veces juego a aguantar sus miradas cuando bajo hacia la facultad, es un momento infinito y siempre gano yo. Todos las miradas son diferentes.
Pero ya no quiero un amante músico, quiero un novio poeta.

3 comentarios:

"Aquel chico..." dijo...

¿Voluntarios?

Meme dijo...

Por ahora ninguno.
Lo malo es que esas cosas no se buscan, se encuentran.

Casiopea dijo...

Eeem... yo nunca he estado de acuerdo con eso de que no puedes buscar lo que quieres. Si se te pierde una partitura, la buscas para encontrarla, ¿a que sí? Pues con el amor es lo mismo... A mí se me ha perdido el amor verdadero. No sé qué cara tiene. Pero sí quiero encontrarlo. Para encontrar algo... hay que buscarlo. Me ha gustado esta entrada. Haya o no voluntarios al respecto jeje