jueves, 13 de mayo de 2010

Bonito

Imagina a quien pierde una pierna en un accidente, y ve su pierna hecha añicos, siente el dolor, espera 20 interminables minutos en el piso hasta q llegue la ambulancia, luego lo llevan al hospital, sangrando, gritando. Él VIVE su amputación, la experimenta.
Luego imagina al otro, al que llega al hospital sin saber lo que le pasa, lo anestesian, lo duermen, y al despertar descubre que le han amputado una pierna. El segundo caso es mucho peor, es terrible.
Llévate el pozo a cuestas.
Cuando esto pase te sentirás más fuerte, más madura.



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