lunes, 10 de mayo de 2010

Forever young

Recuerdo que un día le dije a Antonio que me sentía mayor. Algo había hecho clack en mi cabeza y me sentía llena de experiencias, a otro nivel, en otro escalón. Él me dijo que sentía lo mismo.
Todos los proyectos que tenía entonces se han desvanecido. Ya no pienso en comprarme un coche, ni un piso, ya no pienso en vivir en pareja, ya no pienso en tener hijos, ni cómo será mi vida cuando acabe en un asilo. Ni siquiera pienso en la muerte. En fin, la cabeza ha vuelto a hacer clack.
Ahora sólo pienso en salir, en hacer nuevos amigos, en ver vídeos de Muchachada Nui, en montar en bicicleta, pienso en echar este verano un campeonato de parchís. Siento como si el mundo hubiese retrocedido, he vuelto a los días de golondrinas en las ventanas y berenjenas fritas.
Ahora voy hacia atrás, como Benjamin Button. Me siento como si fuese a ser eternamente joven.

2 comentarios:

Casiopea dijo...

Eternamente joven no sé si quiero ser... pero feliz, sí. Y si la felicidad son golondrinas en las ventanas y berenjenas fritas... bienvenidas sean!! Me gusta leerte. ¿Qué tal por Londres?

Un besote, guapa

Igor dijo...

Me ha hecho mucha gracia. ¿Sabes? Recordar estas cosas, hay que hacerlo de vez en cuando, porque eso es vivir, y lo otro sufrir.