sábado, 15 de mayo de 2010

Golpes

Gracias por pasar de mi y darme una buena hostia,
la necesitaba para darme cuenta de que estoy, como siempre, engañándome a mi misma, intentando disculparte.

2 comentarios:

Igor dijo...

Qué dureza...
Como ese cuadro de Goya. Por cierto, el autoengaño siempre está ahí, es un compañero de viaje como tantos otros, cuestión de verlo (y cómo cuesta...)

Casiopea dijo...

Totalmente de acuerdo con Igor. Si es que el peor y el mejor consejero es uno mismo...