domingo, 6 de junio de 2010

Imsomnio

Quiero un calor de mi oído a mi boca, de palmas que tiemblan, que abarcan. Echo de menos sentir un omóplato con beso, que no un beso en el omóplato. Vaho en mis clavículas.
Quiero círculos en mis caderas, en mis pechos y en mis hombros. El peso mortal del abrazo aplastado postorgásmico. Un hueco donde apoyar la cabeza.
Añoro la humedad en los labios que no me gustaba secar, sintiendo que aquello prolongaba el beso. Nariz con nariz, la mano en el pelo, la mano entre las piernas. Lenguas.
Echo de menos las manos que buscaban las manos. Las muñecas calientes.
Cada noche, si no me acaricio a mi misma la cara, no puedo dormir.

4 comentarios:

"Aquel chico..." dijo...

Me muero por sentirlo de nuevo. Yo también.

Clementine dijo...

Buscar entre las sábanas, perderte entre tus manos imaginando...

InfusionDeLotoNegro dijo...

Me ha emocionado mucho este texto…
Es el mejor amor que puedes darte.

Saludos, artista

Anna dijo...

Anhelar pieles ardientes que se acarician...