jueves, 9 de septiembre de 2010

La enajenación del hombre de 1801

Wolfgang miraba desde arriba los escollos. Wolfgang tenía frío, soplaba el viento sobre el acantilado. El pelo se le revolvía en los ojos a Wolfgang. Estaba muy oscuro el mar, de olas gigantes, de obras de Debussy. Se devoraba los escollos, una y otra vez, los reventaba en sacudidas impulsando desde abajo un frívolo canto de sirenas.
Había algo allí abajo que le estaba llamando. Wolfgang -decía- baja. Y desde la espuma también le llamaban.  Wolfgang -decían- húndete. Y desde el bosque de atrás decían: -Vuélvete. Y desde el tajo de luna: -Vuela.
Wolfgang sintió las nauseas en la boca del estómago, el crujido de sus vértebras cuando se sentó. Las palmas llenas de tierra, sudaba hilos de escarcha, respiraba nubes de humo. Se estaba ahogando las ansias de gritar.
Las constelaciones se impregnaron en la frente de Wolfgang, sobre su cabeza por los siglos de los siglos. El azur en las manos, como alas del albatros intentando asir las nubes con yemas de ventosa y viento, Wolfgang voló sobre la costa, lamió el cosmos hasta que cayó de nuevo sobre su cuerpo.
Un relámpago quebró de luz el espacio, crujiendo las motas de polvo y arena. Los augurios de la tormenta, los llantos, los quiebros, los aullidos de los tifones, los gemidos quedos y húmedos de la atmósfera. El rugido retrecho profundo hundido y ahondado, humectado.
Wolfgang sintió ambición. Wolfgang se abrazó a si mismo y se empeñó ante el viento. Bebió de la tormenta con los ojos abiertos intentando calmar la sed de absoluto. A Wolfgang le había llamado el universo y le decía: -Infinito.
¿Pero qué había sido del hombre razonable? ¿Qué de la fuerza y la voluntad? Wolfgang se asfixió por la belleza del mundo, la deseó y se frustró, se destapó su insuficiencia, su imperfección, su dimensión, su mortabilidad. Y se enfrió, Wolfgang, hambriento de universo, se doblegó ante el aire y se partió y ante sus dedos morados tuvo que comer de su impotencia. Se asustó de su debilidad, corrió hacia el bosque y huyó de la furia de Dios.
Su mundo se acababa de tambalear sin remedio. Viene la revolución.


13 comentarios:

Ceci dijo...

Wow , boquiabierta me quedé, el ritmo final le da mucha pasión!!!Vaya vaya con Wolfgang!

InfusionDeLotoNegro dijo...

Las constelaciones se impregnaron en la frente de Wolfgang, sobre su cabeza por los siglos de los siglos. El azur en las manos, como alas del albatros intentando asir las nubes con yemas de ventosa y viento, Wolfgang voló sobre la costa, lamió el cosmos hasta que cayó de nuevo sobre su cuerpo.
Un relámpago quebró de luz el espacio, crujiendo las motas de polvo y arena. Los augurios de la tormenta, los llantos, los quiebros, los aullidos de los tifones, los gemidos quedos y húmedos de la atmósfera. El rugido retrecho profundo hundido y ahondado, humectado.

(Esa parte no hace falta que te diga, que me ha llamado la atención muchísimo)

Regresa Meme con más fuerza que nunca, o con la de siempre que ya es decir.

Un enorme placer leerte, como siempre señorita.

"Aquel chico..." dijo...

Confundo bucólico con melancólico. ¿Debería?

Besate.

DANI dijo...

El fue el mundo...

Besos muy grandes

moreiras dijo...

¿Quién no ha sido Wolfgang alguna vez? Al menos el Wolfgang de Meme. Yo lo he sido, alguna vez ;)

Igor dijo...

Quye bien expresas esa sensación de transcender, de romper con las ataduras, de asomarse. Impresionante.
Ya no me acuerdo de la última vez que sentí algo así... Mmmm.
¿Cuándo llegará? Esa revolución.

Pet dijo...

Muchas gracias! Los que publicas tu, son tuyos? me gustan!!




Petunio

Pet dijo...

No, voy a hacer Diseño Grafico y multimedia, que a partir de este año existe ya como carrera universitaria.




Petunio

Pet dijo...

Bellas Artes siempre ha sido una carrera que me ha gustado, pero creo que nunca me gusto lo suficiente como para decidir dedicarme a ella por completo. Creo que es por lo que escogi centrarme solo en el Diseño Gráfico


Petunio

Gabrielle Dupré dijo...

Wolfang y Debussy, dos grandes!

Te he extrañado cantidad Meme, pero me he puesto al tanto de lo que has publicado!

No más ausencias voluntarias o involuntarias! No más!

Desperdigada dijo...

me has dejado MUY impresionada! el titulo lo dice todo y el texto se siente en el alma

Vagamundo dijo...

Asomarse a las puertas del abismo, donde tanta belleza llega a doler y el alfabeto no sirve para traducir el sentimiento.
Si miras el abismo, el abismo mira en tu interior, algo así como Dante y la luz divina al final de la Comedia.

"Aquel chico..." dijo...

Me alegra mucho oír de ti eso de que he vuelto con fuerza... la verdad es que no estaba del todo convencido de las últimas entradas de mi blog pero ésta última me ha gustado mucho.

En fin, por las Américas mejor imposible, qué te voy a contar que no te imagines !?? Familia, antiguos amigos, comida de abuela... y un largo etc.

Bueno, ahora con la presión universitaria a ver si encuentro más fácil el camino de la inspiración mediante el blog jejjejje. Por cierto, he dado en el clavo contigo con esta última entrada !? :)

Beso.