jueves, 23 de diciembre de 2010

II



Están, de sangre sin hierro, prietos hasta la constricción 
y la cabeza vacía y mareante y les revientan las minas
y saltan por los aires los miembros heridos.
Pezones sin días, contados y perdidos, de nuevo vírgenes. 

5 comentarios:

Igor dijo...

Durísimo, en mi antesala de la larga espera. Y un buen poema, corto, cortante.
Caramba.

Daniel Perea Serrano dijo...

directísimo y es que al fin y al cabo seguimos siendo animales a los cuales si nos dan un poco nos perdemos en el canal, entre dos mundos, opuestos e iguales...
Por la parte que me toca pido perdón, aunque tendré que hacerlo un rato después porque inconsciente vuelves a la imagen

Andrés J. dijo...

aires de Alejandra.

Andrés J. dijo...

descubrir el haiku al final del canto y, así, conocer el sol al final del haiku.

interesante.

DANI dijo...

Uff que vértigo me ha entrado al ver la foto ;)))))

Besos mmmmmmm en la mejilla ja ja ja

Felices Fiestas