jueves, 2 de febrero de 2012

La plage

Te has ido tan lejos que ya no basta alargar la mano al disparar una fotografía para encontrarte en la punta de mis dedos. Tan lejos y tan azul te has ido, que el cielo ya no es nuestro, sino uno tuyo y otro mío y las luces de tus días son otras luces. Otro olor el que te llega cuando aquí se levanta el polvo, en tu nuevo pedazo estás recibiendo todo lo desconocido por los dos, de otro macizo de tierra, que es diferente al desmigarse. En otro mundo estás, dentro del mundo. Sólo vuelves cada vez que habla Ben Howard. Y alargar la mano y no encontrarte es como un continuo adiós en un portal bajo, cargando todos los pesos en la garganta y en los ojos, es la desgracia de haberte dejado desaparecer tan lejos cuando acababas de aparecer de la niebla, encontrarte como un golpe y al siguiente huirte. Tan lejos te has ido que tu ausencia ha hecho el vacío y todo me atrae hacia los bordes, mi equilibrio desmovido, descolocada ando también sonriendo de que te fueras.  Hice una fotografía con flash a la desesperada y no pude quemarte la cara, de entre la masa brillabas con suerte; tú como ninguno, te has diferenciado. Ya te has ido de todo lo que podía abarcar, no más retratos de ti por ahora, no más flashes ya de tu cuerpo como golpes en el mío, pero flota tú, desde tan lejos, flota en el azul de las islas y el cielo, flota donde la tierra no pesa, donde todo flota como tú, en el agua tropical.

4 comentarios:

Igor dijo...

Tengo que confesar una cosa: siento envidia de la flotabilidad de ese ser, objeto del amor.
Besos.

DANI dijo...

Entre viajes y fotos me has enamorado :))))

Rebsazos ausentes desde hace demasiado

Anna dijo...

Una vez más, lo escrito por ti me toca; la no-presencia de alguien que hace que se nos desordene la mente...
Un beso.

La sonrisa de Hiperión dijo...

De nuevo por tu casa, amiga. Siempre un placer.

Saludos y un abrazo.