sábado, 18 de febrero de 2012

Un invierno en Mallorca

Volando en media hora nos llevaste de la tierra al mar, con una estela blanca de aletazo de motor, con todo lo tuyo que es el volar y navegar, lo azul e incandescente; de nuevo el niño astronauta. Fuimos en media hora de la tierra al mar y la mar estaba calma, llena y aplastada del sereno peso gravitacional de tu cuerpo sobre ella, como tú flotando como muerto con los ojos hacia arriba, volado el gesto suave, como todo lo tuyo que es suavemente ingrávido. Luego, cuando estuvimos otra vez en tierra, besamos el suelo de barro y la arena, contentos de volver a tener piernas y de tener al cuerpo de los cuerpos, que eres tú , andando con nosotros, conduciendo nuestro coche. Como nos llevas tú conduciendo de playa en playa, para comer y respirar, para que disfrutes tú de tu esencia de vientos y azul, nosotros miramos el paisaje por las ventanillas dándonos cuenta de cómo el mundo se nos gira al rededor porque eres tú el principal compañero. Hay un ciclón en las montañas que se lleva volando lo blanco en estela, como si soplases tú, haciéndolo todo volador. Cuando conduces tú, somos entes del aire y desde atrás vemos tu nuca y el pelo que se nos devuelve con el aire que tú emanas, como la nieve se desprende de las montañas. Me atreví a fijarme en tus manos tan delgadas, descansando una del volante a tu mejilla al hacer la curva del camino, vi que llevabas dentro un rayo en el círculo de los dedos: la luz de todo el día en el hueco de tus manos.

5 comentarios:

InfusionDeLotoNegro dijo...

Y hablas de el como si fuera un espíritu, el rey de los espíritus elementales del aire. Un silfo juguetón, amable y a la vez poderoso y protector.
Y se transmite como una brisa, tu buen rollo.

Gracias, se necesita sentir así en estos tiempos oscuros…

Salomé dijo...

La última imagen resume toda la historia. Y es una imagen sublime.

Muás.

Vagamundo dijo...

Bonitos recuerdos con su filosofía, con los que subir los peldaños del cielo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Luz siempre en los ojos de los que nos quieren...

Saludos y un abrazo.

eL aRTe De SeNTiR dijo...

Hazme hueco en el equipaje que la próxima vez voy contigo.
Saludos