domingo, 6 de mayo de 2012

Falling up, falling down

Las palabras en la hoja en blanco son puntos negros y patas de mosca, pequeñas pestañas, las hojas de tus cejas. Pero las lees, entiendes el mensaje de las cruces y los círculos y me lees los espasmos. Tienes el poder de descomponerme, de desintegrarme, encontrada la fórmula para acelerar las partículas y tamizar. Yo no sé en qué momento perdí la fuerza que me sujetaba entre mi misma, con las ligaduras y los vértices de arco en punta, una piedra se resbaló y cedió la catedral. Ahora tienes tú el ritmo entre mis piernas para invertirme, el aliento de la boca para mi boca, y el gesto de tu boca tan prieta cuando quieres decirme cosas sin escribirlas, sin patas de mosca, ni pestañas, para que yo las lea en sonido, en el del espacio exterior, en el de mis miembros cayendo en terremoto, en partículas de polvo y piedras y de llanto que no se contiene, de amor.

2 comentarios:

Vagamundo dijo...

antes del punto y seguido, las cuatro letras que, sin saberlo, contienen todas las anteriores.

Roberto dijo...

el alud de la piel y de la luz...

puff hermosísimo...