miércoles, 30 de mayo de 2012

Stravinsky

Si yo soy algo, soy un meteorito, un galope, una combustión. Y tú tan dócil, de cordero, estás callado con la boca abierta. Coges aire con la boca abierta: parece que dirás algo, pero no dices nada. Llevas rizos de cordero, de animal manso en superficie, dentro llevas el tigre que me despierta con las uñas; parece que dirás algo, pero no dices nada. Si tú fueras siempre el tigre, yo me haría de cordero, pero si eres el cordero no podré evitarme las ganas de perseguirte, de arrancarte, de comerte nunca.

2 comentarios:

Igor dijo...

A lo grande. Claro.
Qué buenos versos ceñidos de cinturones de prosas.
Y esos amores, da igual eternos o no, esconden señales de tigres.
Besos.

Vagamundo dijo...

...meteorito, galope, combustión, pero con los gestos de la loba.
(dicho sea eso en el buen sentido)