lunes, 4 de noviembre de 2013

Cuatro horas en Chatila

Llevo cincuenta minutos mirando el blanco y el negro y como Jean Genet sólo veo patas de mosca. Yo no sé si al tocarte de pasada el pelo, mientras duermes, como todo lo que hago prohibido sobre ti, entenderás lo que quiero decirte con todos estos insectos. Yo no sé si se puede decir con patas de mosca el gusto de los pies fríos o el de los labios de a poquitos. Si es todo evidente, y manido y cursi, no puedo evitar el equivoco. Porque llevo cincuenta minutos mirando el blanco y el negro y se me niegan todos los escalofríos de cuando me dices... Y tú, que lees siempre el primero, ya sabes lo que me dices. Y yo quería decírtelo, pero sólo he matado moscas.

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