viernes, 15 de noviembre de 2013

Hiper luxación

El desgarro de que mi cuerpo empiece a levitar y se queden mis entrañas en la tierra, la mordida tierra. El desgarro se produce si quiero estar contigo, si quiero ese sosiego y la cama caliente y la luz del cuarto antiguo y las flores secas, y no se puede. Y es la insoportable levedad del ser y del tener y lo insoportable de la pérdida del momento. El desgarro insoportable. Y es todo lo que tiene un final. Lo que todo es y tiene: el final. Y aún así pasa y sigue y espero el viernes y luego el viernes para encontrar el sosiego y se pasa y no queda. Ya se han ido los amigos, las niñas, la cama de los padres. Y me viene el desgarro de la inquietud, de la experiencia y la certeza de lo venidero. La insoportable nostalgia, nostalgia de cada tiempo. Y sé que lo mio no es nada, no es nada. Y la nada es todo lo mío. La nada y tú y tú y tú... Y la nada.


2 comentarios:

Vagamundo dijo...

De un vacío a otro, de pérdida en pérdida, de desgarro en desgarro, renuncia, frustración, espera, de adiós en adiós...
Amores deberían ser festivos en otro sentido.

Pablo Moreiras dijo...

Que bien te veo Meme (o te leo), pese a la hiperluxación, que buenos todos tus ùltimos textos. Un abrazo